COPARMEX – Confederación Patronal de la República Mexicana

Coparmex
  1. Home
  2. »
  3. Artículos de Opinión
  4. »
  5. Dos pasos urgentes por la equidad

Dos pasos urgentes por la equidad


Artículo escrito por Rosa Martha Abascalo, Vicepresidenta de Desarrollo Democrático en Coparmex vía @MundoEjecutivo

Twitter: @rmabascal

El 8 de marzo de 2024, Día Internacional de la Mujer, nos sirvió, no sólo como un momento de reflexión sobre los progresos alcanzados en la lucha por la igualdad de género, sino también como un llamado urgente a la acción frente a los desafíos que persisten. A lo largo de los años, hemos sido testigos de avances significativos en la promoción de los derechos de las mujeres y niñas; sin embargo, aún no se ha logrado plenamente en México.

En este contexto, INMUJERES, IMCO y ONU MUJERES, publicaron un documento que no tiene desperdicio: “Datos y propuestas por la igualdad 2024”, en donde destacan recomendaciones que, si se implementan eficazmente, pudieran marcar un camino hacia una mayor equidad.

Es esencial partir de la base, de que esto no lo lograremos las mujeres en contraposición con los varones; solamente alcanzaremos este ideal en plena colaboración y complementación, reconociendo que la mujer es absolutamente indispensable en la vida social, laboral, económica, política y familiar de este país, tanto como el varón y que por lo mismo es de vital importancia lograr esta equidad.

Las cuotas, por si mismas, no solucionan el problema de fondo. Este problema es que la misma mujer es la que se limita en su crecimiento profesional al enfrentar situaciones como el cuidado de los vulnerables (niños, adultos mayores, enfermos) y no aceptando promociones laborales o no trabajando las horas suficientes para poder igualar el ingreso de los varones. Por otro lado, el regreso a la vida laboral después del embarazo se complica porque el estereotipo de “cuidador” es el de una mujer, la madre, y legalmente no se ha pugnado por que haya igualdad de responsabilidades entre la madre y el padre.

El 51% de las madres que respondieron a una encuesta del IMCO pausaron su carrera profesional por razones personales en comparación con el 20% de los padres. En este sentido, las recomendaciones de este documento abonan a solucionar ambas barreras.

La primera recomendación se refiere a redistribuir el trabajo de cuidados e invertir en ellos. Esto implica crear un SISTEMA NACIONAL DE CUIDADOS, el cual requeriría una inversión de alrededor del 1.4% del PIB y que podría ser financiado por el Estado, empresas y colaboradores. Para ello, se requiere que el Senado apruebe una iniciativa que ya pasó por la Cámara de Diputados y que luego se reformen las leyes secundarias para establecer las atribuciones, competencias y responsabilidades, así como para otorgar las facultades para tener las fuentes de financiamiento.

Uruguay y Francia son dos ejemplos internacionales pioneros en este tema, Uruguay a través del Sistema Nacional de Cuidados y Francia a través de guarderías colectivas que atienden niños desde 2 meses hasta tres años y medio en horarios laborales y que son cofinanciadas por padres, Estado y empresas. También Francia ha promovido otro mecanismo que son las guarderías parentales que son asociaciones de padres que contratan cuidadores y supervisan a los niños ellos mismos.

La segunda recomendación es implementar prácticas corporativas y políticas públicas para facilitar el regreso al trabajo de las mujeres después del embarazo. En este sentido, Estados Unidos ha implementado los programas de retorno escalonado o rampas de maternidad que incluyen flexibilidad de horario, trabajo remoto y tiempo parcial antes de volver al trabajo presencial de tiempo completo.

Por su parte, en Noruega cada pareja tiene derecho a un total de 12 meses de licencia desde que nace el bebé y adicional cada padre tiene derecho a un año de licencia por cada nacimiento para asegurar el cuidado del bebé. En ese sentido, los primeros 12 meses más un año por cada padre, asegura los tres primeros años del niño y a los 3 años entra ya a educación escolarizada.

Ambas recomendaciones son de extrema utilidad pues, no sólo facilitan la reincorporación laboral de las mujeres, sino también reconocen el derecho de los varones a ejercer el cuidado, a estar cerca de los hijos y a participar de la crianza de los mismos.

Así se ofrece una hoja de ruta para el cambio invitando al gobierno federal y a las empresas a tomar medidas concretas. De esta forma, a través de la conciliación trabajo-familia, podremos reconstruir el tejido social. La acción colectiva y la voluntad política son esenciales para convertir estas propuestas en una realidad, asegurando un futuro en el que todas las personas, independientemente de ser mujeres o varones, podamos alcanzar nuestro máximo potencial.

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp

PUBLICACIONES RELACIONADAS