COPARMEX – Confederación Patronal de la República Mexicana

  1. Home
  2. »
  3. 404 Not Found

La voz de la IP / Juntas de Conciliación y Arbitraje: extinción que no termina.

Artículo de Opinión escrito por Fidel Antuña | Presidente de la Comisión Nacional Laboral de COPARMEX. | Vía: @elsolde_mexico

El viejo modelo de justicia laboral mexicano está en su etapa final, pero el cierre de las Juntas Locales y Federales de Conciliación y Arbitraje avanza al ritmo de un enorme rezago de expedientes.

La reforma laboral de 2019 marcó el principio del fin de las Juntas de Conciliación y Arbitraje. El modelo tripartito, que durante décadas resolvió los conflictos entre trabajadores y patrones, fue sustituido gradualmente por Centros de Conciliación y Tribunales Laborales dependientes del Poder Judicial. Desde el 3 de octubre de 2022, las Juntas dejaron de recibir nuevas demandas y quedaron concentradas en concluir los asuntos iniciados bajo el sistema anterior.

Sin embargo, hablar de su desaparición definitiva todavía requiere una precisión. Las Juntas no han dejado de existir en su totalidad: continúan funcionando para desahogar el rezago histórico. De acuerdo con información oficial, al cierre de 2024 permanecían activos 748,444 juicios en las Juntas Locales a nivel nacional y 312,553 en la Junta Federal.

El proceso tampoco ha sido uniforme. En el ámbito local, cada entidad federativa ha avanzado en la reducción de sus Juntas conforme disminuye el número de expedientes. El Consejo de Coordinación para la Implementación de la Reforma al Sistema de Justicia Laboral ha planteado reducir proporcionalmente sus presupuestos e identificar aquellas susceptibles de supresión para proponer su cierre definitivo.

En el ámbito federal, la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje continúa activa en 2026. Sus boletines laborales siguen publicándose y la institución mantiene la atención de procedimientos y la ejecución de resoluciones pendientes. Al mismo tiempo, diversas Juntas Especiales han sido suprimidas y sus competencias redistribuidas como parte de un proceso de cierre progresivo.

La transición incluso ha generado nuevos desafíos jurídicos. En mayo de 2026, la Suprema Corte de Justicia de la Nación tuvo que definir qué tribunal debe conocer determinados amparos contra laudos cuando la Junta que los emitió ya fue extinguida. En julio, la Corte levantó el aplazamiento que mantenía estos asuntos pendientes de resolución.

Así, la extinción de las Juntas es una realidad jurídica y administrativa en marcha, pero no un proceso concluido. El nuevo sistema de justicia laboral ya opera en todo el país; lo que permanece es la tarea de cerrar correctamente el capítulo anterior.

El reto no consiste únicamente en apagar las luces de las antiguas Juntas. Se trata de garantizar que ningún trabajador o empleador quede atrapado en el tránsito entre dos modelos de justicia. La verdadera culminación de la reforma llegará cuando el último expediente pendiente encuentre una resolución y las instituciones encargadas de impartir justicia laboral puedan decir, finalmente, que el viejo sistema ha quedado atrás.

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp

PUBLICACIONES RELACIONADAS