COPARMEX – Confederación Patronal de la República Mexicana

  1. Home
  2. »
  3. Artículos de Opinión
  4. »
  5. El árbitro está en juego.

El árbitro está en juego.

Artículo de Opinión escrito por Rubén Furlong Martínez Presidente de la Comisión Nacional de Fortalecimiento Cívico y Democrático de COPARMEX | Vía: @ElIndpendiente X: @RubenFurlongM

El proceso rumbo a 2027 ya empezó: 17 gubernaturas, congresos localesayuntamientos y sí, también elecciones judiciales. Y empezó con la definición del árbitro.

Formalmente, a través de la renovación de consejeros del INE. Un proceso que debería ser quirúrgico: técnicotransparente y blindado de cualquier tentación política. Pero hoy no lo es.

Hoy es un proceso que despierta sospechas, que levanta cejas y que, en más de un espacio, empieza a oler más a negociación que a mérito. Y hay que decirlo sin rodeos: cuando se contamina al árbitro, se contamina el juego completo.

No es un asunto menor ni un debate de especialistas. Es, en esencia, una disputa de poder: de quién define las reglas… y de quién decide cuándo se aplican y cuándo se hacen de la vista gorda.

En paralelo, el partido en el poder ya empezó a calentar la cancha. Aspirantes que corren antes del silbatazo, estructuras que operan fuera de tiempo y una narrativa que intenta normalizar la simulación. El llamado de la Presidenta a respetar los tiempos suena más a control interno que a convicción democrática: ordenar la fila, no cambiar las prácticas.

Los demás partidos también están tratando de jugar a lo mismo. El problema no es solo que algunos se adelanten, es que el árbitro parece tener dificultades para marcar la falta y sacar la tarjeta.

La ley electoral mexicana está diseñada para garantizar equidad: que nadie llegue con ventaja indebida. Pero lo que vemos en la práctica es sobreexposición, estructuras paralelas y una competencia desbalanceada que castiga al que sí respeta las reglas.

Por eso, la elección de estos tres nuevos consejeros del INE es crítica.

Primero, porque reconfigura el equilibrio dentro del Consejo General. Y en ese espacio, las mayorías cuentan. Mucho. Un consejo más complaciente puede traducirse en sanciones más suaves… o en silencios estratégicos.

Segundo, porque serán ellos quienes definan las reglas de 2027: qué se permite, qué se sanciona y qué se deja pasar bajo interpretaciones “creativas”.

Y tercero, porque está en juego la legitimidad del propio INE. Si la ciudadanía percibe que el árbitro tiene camiseta, la confianza se erosiona. Y sin confianza, cualquier resultado nace cuestionado.

Hay un último elemento que retrata el momento que vivimos: la posibilidad de que, ante la incapacidad de construir acuerdos, la decisión se tome por insaculación. Un sorteo. Literal.

Evita el reparto directo de cuotas, sí. Pero también exhibe algo más profundo: la incapacidad de la política para ponerse de acuerdo en lo esencial.

El fondo es claro: esta no es una designación más. Es un termómetro de nuestra salud democrática.

Como dijera mi querida Irma Pía: “El peso de la Herradura no es para cualquiera”.

Y eso es justamente lo que está a prueba: si tendremos consejeros con la solvencia técnica y el carácter para resistir presiones… o si veremos operadores políticos disfrazados de árbitros.

Si la ciudadanía termina convencida de que el INE ya tiene dueño, la confianza se va al drenaje. Y con ella, la legitimidad de cualquier resultado.

Porque, al final, no se trata de quién gane en 2027.

Se trata de si, cuando alguien gane, todos creamos que ganó limpiamente.

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp

PUBLICACIONES RELACIONADAS

Gas natural, apertura e inversión.

Artículo de Opinión escrito por: Armando Zúñiga Salinas | Vicepresidente de Comunicación de Coparmex Nacional | Vía: @Excelsior X: @Armando_ZunigaS Durante años, el