
Artículo de Opinión escrito por Hector De La Miyar Garza | Presidente de la Comisión Nacional de Desarrollo Regional, Fronterizo y Portuario | Vía: @ElIndpendiente
Hoy somos testigos de una generación de jóvenes mexicanos que quiere emprender, que quiere crear un negocio. Son miles de personas que desarrollan proyectos propios y venden con ayuda de las redes sociales; son la generación que creció con la tecnología y que busca materializar una idea en un negocio.
Ese espíritu emprendedor necesita acompañamiento. Por eso, desde COPARMEX impulsamos Crece Mi Negocio, una plataforma con inteligencia artificial que busca acercar a las MiPyMEs herramientas, capacitación, diagnóstico empresarial, vinculación y rutas personalizadas de crecimiento. La meta es acompañar a 100 mil MiPyMEs en todo el país, porque emprender no debería significar hacerlo en soledad y porque una buena idea necesita algo más que voluntad para convertirse en una empresa que pueda crecer y permanecer.
Emprender puede comenzar con algo tan sencillo como abrir una tienda en línea, ofrecer un servicio especializado o comercializar productos a través de redes sociales. Para muchos jóvenes, representa una oportunidad de alcanzar independencia económica, contar con mayor flexibilidad laboral y desarrollar sus propios proyectos.
En un mundo cada vez más digital y competitivo, el espíritu emprendedor de los jóvenes mexicanos hace posible transformar oportunidades en nuevas formas de trabajo.
En nuestro país, muchos emprendedores son personas de entre 25 y 35 años de edad que no se sienten atraídas por un esquema laboral tradicional, con horarios fijos y trabajo de oficina. Sin embargo, muchos tienen miedo de emprender un negocio formal por las obligaciones y requisitos administrativos a los que se enfrentan: desde registrarse en el SAT para obtener la e.firma como persona física con actividad empresarial, hasta encontrarse con que la página no funciona o, de plano, no hay citas disponibles.
También requieren abrir una cuenta bancaria. Dicho sea de paso, algunos bancos solicitan más información y documentación que el propio SAT para abrir una cuenta. Estar dentro de la formalidad implica que las cuentas bancarias sirvan para demostrar la trazabilidad de las operaciones, necesaria para que los clientes puedan realizar sus pagos mediante transferencias bancarias.
¿Qué requiere un joven emprendedor para pasar de la informalidad a la formalidad? Rentar un local, contratar servicios básicos como internet, electricidad y agua y, desde ese momento, quedar registrado en los padrones de contribuyentes federal, estatal y municipal. Ni se diga del IMSS, para cumplir con las obligaciones que establece la legislación laboral. Y todo ello, aun sin tener la certeza de que el negocio que tiene en mente vaya a funcionar y llegue a ser realmente rentable.
Una generación de emprendedores es lo que vemos hoy. Incluye a egresados de diversas carreras universitarias o a personas que perdieron su empleo debido a una baja en la producción y que hoy se encuentran ante la disyuntiva de buscar un empleo bien remunerado o, mientras éste aparece, convertirse en operadores de plataformas digitales de transporte.
Pero no dejan morir su sueño de emprender. Sin embargo, ante tantos requisitos, regulaciones y restricciones, ese anhelo comienza a desvanecerse.
¿Cuál es la realidad? Una tasa de desempleo que, en junio de 2026, se ubicó en 2.9% de la población económicamente activa.
La única opción para miles de jóvenes, mujeres y hombres en nuestro país, termina siendo la informalidad y acostumbrarse a operar al margen de la formalidad en sus actividades mercantiles, cobrando en efectivo para no declarar utilidades.
¿Qué se debe hacer? Desde los tres órdenes de gobierno, motivar e incentivar el emprendimiento, pero hacerlo realmente.
¿Cómo? Primero, que la persona demuestre, mediante su acta de nacimiento, que se encuentra en edad productiva y, con su carta de pasante, que es recién egresada de una carrera universitaria.
Con ello, el gobierno de México podría facilitar tasas preferenciales durante seis años exclusivamente para este tipo de emprendedores. Con el diferencial en el pago de impuestos podrían adquirir mayor inventario y fortalecer sus negocios para que logren subsistir durante muchos años, hasta alcanzar su madurez económica.
Emprender implica detectar oportunidades, asumir riesgos y movilizar recursos para transformar una idea en una realidad. Los emprendedores suelen caracterizarse por su capacidad para adaptarse a los cambios del mercado, algo que quedó claramente demostrado tras la pandemia de 2020.



